Pocos días después de un accidente es común recibir una llamada de la aseguradora, ya sea la tuya o la de la otra parte. Suelen ser conversaciones amables, pero es importante recordar que su trabajo es cerrar la reclamación al menor costo posible.
Lo que sí puedes hacer
- Confirmar tus datos básicos: nombre, teléfono, número de póliza.
- Indicar la fecha y el lugar del accidente.
- Pedir el nombre de la persona que te llama, su teléfono y el número de reclamación.
- Decir que vas a consultar antes de dar más detalles.
Lo que conviene evitar
- Dar una declaración grabada sin haber consultado tu caso.
- Hablar de culpa o disculparte: frases como “no lo vi” pueden interpretarse en tu contra.
- Minimizar tus lesiones con un “estoy bien” cuando todavía no te ha visto un médico.
- Aceptar una oferta rápida o firmar un relevo. Una vez firmas, normalmente no puedes reclamar más, aunque tus lesiones resulten más serias.
- Autorizar acceso a todo tu historial médico sin saber para qué se va a usar.
¿Por qué importa?
Lo que digas en esa primera conversación queda documentado y puede usarse para reducir el valor de tu reclamación. Tener a alguien de tu lado que maneje la comunicación te permite enfocarte en recuperarte.
Una frase útil
“Gracias por llamar. Antes de dar más detalles voy a consultar mi caso; les estaré contactando.” Es educada, es cierta y te protege.
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Este artículo es información general sobre el derecho de Puerto Rico y no constituye asesoría legal ni crea una relación abogado-cliente. Cada caso depende de sus hechos. Más detalles en nuestro Aviso legal.

